domingo, 16 de octubre de 2011

MIRADA PERDIDA




-Eres la mujer de mi vida… te quiero muchísimo…balbuceó Juan desde el suelo.

Son las 7 de la mañana de un día cualquiera. Inés se está preparando para ir al trabajo y Juan ha llegado hace poco de dios sabe dónde.

-Siempre serás la única…las demás no cuentan…siguió Juan dirigiendo sus ojos turbios, con la mirada perdida, anegada en alcohol, hacia ella.

Inés cogió el bolso y sus libros; clavó los ojos en aquella mirada perdida y dijo:

-¿Por qué no te mueres?   y cerró la puerta de la casa.

CARMEN FABRE

3 comentarios:

Mari Carmen Azkona dijo...

Dura escena, Carmen, como muchas que se viven en la “paz” de los hogares. Es increíble cómo pueden llegar a degenerarse las relaciones humanas...y sin saber ni cómo, ni cuándo.

Impactante relato y muy visual.

Besos y un fuerte abrazo.

Frida dijo...

Hacía algunos días que no pasaba por aquí. Jo, qué duro, Carmen.

Rosaura dijo...

Durísimo Frida, pero son realidades que no permiten apelación alguna. El abandono pasa fácilmente a convertirse en acto bárbaro de violencia.

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