miércoles, 11 de enero de 2012

NOCHE





En el reino de la noche, majestuosa, hierática y solemne estás en tu atalaya, posada en la rama del olivo. Observas el manto de hojas que se irán convirtiendo en humus, en vida … y esperas.

 Ahí está, aparece cauteloso, se para, inicia un movimiento; dejas que se confíe, pasan unos minutos y entonces emprendes tu vuelo en picado, caes sobre él, clavas tus  garras en su lomo,  lo matas. Y antes de comértelo murmuras:

GRACIAS, ATENEA”

CARMEN FABRE


2 comentarios:

Manuel dijo...

Está bien que el ave sabia y ágil, agradezca a la diosa la comida que le proporciona.

Pero mejor explicado está por tí, de esta forma tan bella.

CARMEN dijo...

Gracias Manuel.

Me fascinan las lechuzas...sabias y misteriosas (Tyto Alba) hasta la forma de su cara tiene su motivo..

Besos, esta tarde os veo.

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