martes, 30 de abril de 2013

CONMISERACIÓN.


CONMISERACIÓN

Siempre me había echado en cara no tener un buen trabajo, ser un inútil. Su cara de desprecio y conmiseración era la tónica habitual en cada encuentro. Pero estaba equivocada. He conseguido un trabajo, un buen trabajo, y va a tener la suerte de comprobarlo la primera. Ser un sicario es lo que tiene.

CARMEN FABRE.

4 comentarios:

Ana Galán dijo...

Muy bueno el microrrelato, aunque asusta. Te confieso que me lo he tenido que leer dos veces pq a la primera no cogí quién mataba a quién, ese juego tan seguido del masculino al femenino le da un toque de intriga.
Aquí ando, blogueandome la sangre de textos y poemas.
Un beso.

Manuel dijo...

No digo yo que cada cual consigue lo que se merece: pero casi.

Mcarmen Fabre dijo...

Gracias Ana, un beso.

Mcarmen Fabre dijo...

A veces sí, Manuel.

Un abrazo y gracias, como siempre.;)

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