miércoles, 17 de junio de 2015

PESADILLA.

PESADILLA.

 Desperté empapada en sudor, temblando. Me costó entender que estaba en  este lado del sueño y que solo había sido una pesadilla: algo espantoso me perseguía mientras trastabillaba al  intentar subir  por una escalera de caracol, que desaparecía  entre la niebla. Aquello trataba de devorarme. Sentí sus zarpas a punto de alcanzarme y desperté.


Ya más tranquila, traté de dormir de nuevo pero al ir a  apagar la luz vi el brazo con los surcos inconfundibles de una garra. La del  ser que me esperaba, sumergido, al otro lado.

C.FABRE

5 comentarios:

Emilio Porta dijo...

Pocas veces un relato ha sido tan breve y tan ajustado a la realidad que viven muchos seres humanos, de modo real o de modo mental, que es lo mismo. Francis Scott Fitgerald escribió un libro que le permitió continuar una brillante carrera de escritor. Se tituló "A este lado del Paraíso". Más tarde llegaron sus obras mayores: "The Beautiful and Damnned" y, sobre todo, "El gran Gastby" obra sobre la que se han hecho varias adaptaciones cinematográficas de las que destaca la película protagonizada por Robert Redford y Mia Farrow, aunque se ha hecho una buena versión posterior. En toda la obra de Fitgerald se encuentra el retrato de una sociedad que se mueve entre la instrascendencia y el lujo y el dolor. Es decir, el sueño ficticio y estúpido de la opulencia y la maldición del daño al ser humano. Él mismo trabajó durante años como guionista de Hollywood, sin demasiado éxito directo, solo un guión suyo, de los quince que escribió, fue llevado a la pantalla, aunque sus obras si lo fueron posteriormente, una vez fallecido. Todo esto es una digresión sobre lo que me trae a la mente este relato: la alternancia de sueños y pesadillas que es el camino del Hombre. Estos días, por razones personales, estoy mirando lo esencial de la vida. Aún me queda algún sueño, de todas formas, en medio de las pesadillas. "Ya, más tranquilo, trato de dormir de nuevo y el cansancio me hace no tener miedo de las garras escondidas, esas garras que también son a veces visibles a plena luz". El paraíso es, para muchos seres humanos, una quimera, cuando no una pesadilla. Solo la fuerza mental y del corazón - si hay un mínimo de salud y no aprieta el zapato de la economía hasta límites insoportables - puede hacer que muchos de los que nos rodean salgan adelante. La ignorancia, la enfermedad y la pobreza no son solo cosas con las que tratan las ONGs. Son, si se mira bien, el pan nuestro de cada día. Bueno, el pan de ellos. Cuando lo tienen. Perdón por la digresión... pero es que en ocasiones un pequeño texto hace que el lector toque sus fantasmas.

Mcarmen Fabre dijo...

Gracias, Emilio. Realmente cada comentario tuyo es un ensayo. Un lujo.

Besos

Tulia dijo...

Hola Carmen, enhorabuena por el relato. ¡Un abrazo!
El tema es inagotable, desde luego. Y tan difícil tratarlo... El terror es ese momento en que se funde sueño y vigilia... Con las garras.

jaimexcritor dijo...

Querida Carmen, definitivamente tenemos que quedar para intercambiar cuentos... te propongo que me dejes fotocopiar el libro que te queda... eh...? y te paso mi manual de Historia Prescindible y otros libros donde aparecen cuentos cortos muy cortos que creo que te gustarán ("cRuentos", que acabo de publicar; "De entre las ruinas"... Besos, jaime

jaimexcritor dijo...

Querida Carmen, definitivamente tenemos que quedar para intercambiar cuentos... te propongo que me dejes fotocopiar el libro que te queda... eh...? y te paso mi manual de Historia Prescindible y otros libros donde aparecen cuentos cortos muy cortos que creo que te gustarán ("cRuentos", que acabo de publicar; "De entre las ruinas"... Besos, jaime

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