miércoles, 8 de junio de 2011

¿POR QUÉ LEO?

Al iniciar este blog, me gustaría compartir unas cuantas reflexiones sobre mi amor a la lectura y justificar, en cierto modo, a mí misma la razón de su presencia en la red.

Leo porque desde muy pequeña vi en  mis padres  respeto y placer al hacerlo; en casa entraban dos periódicos al día, el de la mañana y el de la tarde y, poco a poco, fueron cayendo en mis manos y comencé a hojearlos y ojearlos y a leer algo de ellos. También había una biblioteca a la que cuando pude llegar, por mi altura, adoraba. Tocaba el lomo de los libros “de mayores” y quería crecer más para que me permitieran abrirlos.

Cada domingo, después de misa, venía la parada en el kiosco y los TBO para mi hermano y para mí, de chico y de chica (aunque yo me leía EL CAPITÁN TRUENO y los demás de mi hermano con autentica afición) recuerdo especialmente, de los de niñas, MARY NOTICIAS.

Pero realmente…¿por qué leo? Hay muchas razones… muchas, entre otras las siguientes:

Porque me gusta.

Porque al recorrer las páginas de un libro, mi retina plasma imágenes de personajes e historias en mi cerebro e imagino con todo detalle su perfil y su vida.

Porque es algo que puedo hacer a solas, aunque esté rodeada de mucho ruido y personas y cosas. Yo y mi libro, mi libro y yo nos envolvemos y sumergimos en una especie de burbuja estéril y no existe nada más. Porque es un placer inmenso, un onanismo espiritual que me proporciona sensaciones indescriptibles, casi físicas. Es un “vicio” confeso y admitido.

Porque un día que no puedo leer me parece un día desperdiciado, doloroso…ésto me ocurre por haber pasado épocas nefastas en mi vida en las que no era capaz de leer, estaba tan bloqueada emocionalmente que, lo que había sido mi mayor fuente de placer intelectual se truncó, no podía hilar una historia…afortunadamente esa etapa la superé.

Porque no sé mentir y leyendo soy todas esas vidas y situaciones y épocas y reflexiones y lugares sin serlo, sin estar, sin vivirlas… creo que soy Ena, Cristina, Olga, Héctor, Ángela, Solo, Luis…

Porque alguien a quién no conozco me manda un mensaje con su libro y lo recibo, lo hago mío. Me envuelvo en sus emociones y comprendo y aprehendo el mundo en ese universo del escritor.

Porque me apasiona tener una relación con el lenguaje lúdica, intensa, relajante y creativa. Elaboro frases, busco palabras, recreo la belleza de su sonido y escucho su significado.

Porque la lectura me hechiza, como un hada, como una bruja buena y, mientras dura ese hechizo, vivo paralelamente  en un ambiente mágico.

Porque los libros me miran, me llaman, me tientan, me esperan y cuando los termino…me abrazan.

También para nublar ese duermevela nocturno y arrullarme en ellos como en una nana fantástica.

Quizás también  porque soy una eterna insatisfecha y no puedo limitarme a vivir “sin más”, necesito vivir “con más” de todo y me lo da la lectura.

Porque me hace feliz y me pierdo en un texto, la felicidad está también en el lenguaje.

Porque gracias a la lectura he asumido compromisos vitales conmigo y con los demás.

También para que el tiempo no me angustie.

Porque al leer, desaparecen el tedio, la languidez y la monotonía y no me aniquilan.

Porque mi vida adquiere un orden y un sentido en la lectura pausada y reflexionada. Me da paz y me relaja. Nunca quiero que acabe un libro.

 También porque soy torpe en otras cuestiones, por ejemplo: no sé hacer dulces, no sé bailar salsa, no sé interpretar jeroglíficos, coser, bordar, pintar, plantar tomates, cuidar bonsáis, curar un perro, resolver una integral o un límite, levantar una cónica, arreglar un enchufe, cantar, componer música, esculpir un busto, liar un cigarrillo, montar un mueble de ikea, operar una úlcera… pero soy buena leyendo…

 Por todo ésto y por mucho más leo.

Quisiera compartir los sentimientos que despiertan en mí los libros que leo. No pretendo elaborar un blog de crítica literaria, quiero transmitir lo que me cuentan, lo que me susurran las lecturas que he disfrutado y enlazarlas, a veces, con mi vida

Si hay un cielo para cada uno, el mío sería una biblioteca.




13 comentarios:

Emilio Porta dijo...

Estrenar tu casillero de comentarios es un honor y una responsabilidad. Responsabilidad solo personal, lo se, y enclavada más en la estética del afecto y del reconocimiento propio que otra cosa, pero responsabilidad, al fin y al cabo. Porque un blog es, en parte, un libro. Empieza por ser un cuaderno, pero, finalmente, es un libro. Un libro con tapas elegidas y con páginas que nos salen al paso. No desde fuera - que también - sino desde dentro. Es parte de ese camino que iniciaste de niña y que ahora sigues recorriendo, dejando impresión de tus lecturas, pero también de tu escritura. Siempre te he dicho que eres una magnífica escritora. Y en estas entradas, ya puestas, lo corroboras. Me encanta que así sea, porque mis mejores amigos comparten un mundo cultural en el que el mar es el sustrato del entendimiento. Y ese entendimiento solo se puede tener cuando navegamos - con embarcaciones personales, diferentes - pero en el mismo sentido. Mucha suerte en esta apasionante aventura. Un gran abrazo, escritora. Que lo eres. Y espléndida.

Laura Frost dijo...

Querida mía, me alegro muchísimo de que inicies este proyecto y por supuesto pienso seguirte. Ya tienes escritas muchas cosas que subir, todas las que conocemos y más que estarán por ahí entre tus papeles y tus cosas, cosas de esa casa maravillosa y tan acogedora que tienes. Cómo tú, que eres hermosa. Me alegro, y me hace feliz que lo compartas con nosotras. Y me has arrancado una risa con la fotografía de esta entrada. Acabo de elegir una de Hopper también para lo último que he subido a mi blog. ¡¡Es que estamos conectadas!! Tu escritura tiene la sabiduría que dan los años y lo mucho vivido y sentido. Y tiene mucho de ti, de cómo eres y como has decidido estar en este mundo. Suerte que tenemos los que te tenemos cerca (incluyo con 500km de distancia). Te quiero, Carmen.
Un beso enorme, grande, grande.

Leerio dijo...

Magnífica manera de abrir un blog, Carmela. Yo ya tenía una ligera idea de por qué leía y de por qué me encanta abandonarme en las páginas de un libro. Pero después de leerte lo tengo mucho más claro. Felicidades y que esto no decaiga. Besos.

Emilio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Emilio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Emilio Monte dijo...

¡Qué gran profesora de Literatura se perdió! Con el amor que sientes a los libros, hubiera sido muy difícil no haber creado legiones de lectores. El gusto por el lenguaje literario, como dices tú, es una habilidad, pero una habilidad extraña, incluso se puede tardar bastante en descubrir, como me pasó a mí. Yo no tengo lecturas infantiles y juveniles, sencillamente, porque estaba distraído con otras cosas. Admiro a las personas como tú, sensibles a las ficciones desde edad temprana. Siempre tendré un déficit de libros (los de chico), que voy a intentar recuperar contigo. Gracias por crear un mundo de letras nuevo.

Loreto dijo...

Carmen ¡¡¡¡ qué bonito !!!!
Me has emocionado. Me siento muy identificada con casi todo lo que escribes (aunque yo no habría sabido decirlo con esas palabras...)

Por cierto, genial lo de que tú no sabes "levantar una cónica" de qué me suena jejeje

rama.teo dijo...

Hola,no soy periodista ni escritor,poeta,o cualquier otra cosa que tenga que ver con la literatura. Me gustaría expresarme o escribir con mas definición.Mi afición a leer me viene también de pequeño cuando leía tebeos El Capitán Trueno,Jabato etc. Empecé mi blog con una queja, no siempre es mi tema.Ahora además de leer me gusta escribir. Un saludo

Arturo dijo...

Carmen:
Una excelente y original manera de prologar un blog.
Si de lecturas hablamos, yo empecé aun antes de leer, pues me desvivían las figuras impresas en las historietas y revistas que llegaban a mis manos. Al iniciar la escuela, sin saber ni una letra, gracias al sistema global de enseñanza, pude al mes leer cualquier sílaba, de ahí a entender las palabras, fue cuestión de memoria y asociación.
No tienes idea de cuanto me sentí identificado con tu historia.
En casa se leían dos diarios: el matutino y el vespertino, pero no existía el hábito de la lectura, de modo que la biblioteca creció en función a mis posibilidades: primero seis libros de regalo de mi tía (observadora de mis hábitos),luego otros tres infantiles más, luego "Las arenas de Marte", de Arthur C. Clarke y "Yo, robot", de Asimov, a partir de ahí un mundo.
Ten por seguro que me verás abrevar en este estanque de lectura, de ahora en más.
Un muy cordial saludo.

CARMEN dijo...

Arturo, muchas gracias por tus palabras. La lectura ha sido , y es, mi compañera y amiga , nunca me ha fallado.

Me alegro mucho de que te sientas identificado conmigo, compartiremos este espacio que, desde ahora mismo, espero que consideres tu casa.

Un abrazo.

Rosa dijo...

En ese momento no sé donde estaba yo que no te puse un comentario, pero hoy siento el placer de volver a tu estreno en este blog, después de casi dos años, para darte las gracias por tantos y tantos momentos inolvidables que he pasado, paso y pienso pasar, leyéndote mi admirada amiga.

Un abrazo emocionado

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Coincides con Borges (y conmigo) en eso del cielo-biblioteca... pero tú me gustas más que el argentino y que yo mismo.

Carmen Rubio dijo...

Muy bien descrita tu pasión. Por cierto Carmen, si te interesa, tengo una novela publicada en lulu.com, mi primera novela que saco a la palestra. Está en descarga, pdf, gratuita estos días. Te dejo el enlace http://www.lulu.com/content/e-book/futuro-bajo-sospecha/14470472 Si te decides a leerla me gustaría mucho saber tu opinión, pues, como compruebo, eres una entusiasta lectora.

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