domingo, 2 de octubre de 2011

PARABELLUM


Es Octubre, mes dedicado al cáncer de mama.

Esta es mi experiencia.

Se secan los ojos, se para el alma, se desgarran las tripas.

Las sinapsis se vuelven locas, el sistema límbico se dispara y el córtex, tan evolucionado él, enmudece. Tu instinto animal, tu cerebro reptiliano puede y vence a todo el proceso evolutivo de la sustancia gris.

No tengo control sobre mi cuerpo, mis maravillosas y perfectas células eucariotas han decidido por su cuenta y percibo lo poco que puedo hacer, nada; bueno, sí, ponerme en marcha y modificar mi “estructurada” vida.

El dolor y el miedo me duran poco, la incertidumbre da paso a la aceptación y me propongo no luchar, sino cooperar con mi cuerpo y dejar que otros hagan su labor, llevo un enemigo dentro. Muy dentro de mí; en una parte de mi cuerpo que, hasta ahora, ha sido sinónimo de vida, de poder y de placer

Tengo que poner mi existencia, mi vida, en manos de personas que, todavía, no conozco y a las que ya, de antemano, debo dejar manipular mi estructura corporal, mi sangre, mi piel, mis órganos más internos y mi cerebro (aunque a éste se la tengo jurada y lo dominaré y manipularé yo)

Mis hijos, mis amigos,  percibo su pena, preocupación y dolor, los veo y me agustian más que yo, me desgarran sus miradas y noto su dolor quemándome las venas; cómo si les hiciera un scanner cerebral y se iluminaran sus zonas de empatía, de dolor y “de no sé qué hacer por ti”…

Le adjudico nombre y título a esta novela macabra, mide  9 mm así que se llamará PARABELLUM, HER2+ y receptores hormonales negativos ,no le gustan las hormonas, tan monas ellas;  cuadrante superior izquierdo, mama izquierda, siempre he sido algo “roja”;  me lo imagino, oblicuo, descontrolado, mirando sesgadamente al tejido sano. Te conozco y sé  todo de lo que eres capaz.

Pruebas, analíticas, pinchazos, más pinchazos, radiografías, marcadores tumorales, inyecciones radiactivas (6) en mi pecho, gamma fotos (quieta, muy quieta mientras la sesión del book), contador de radiactividad recorriendo mi axila, mi pecho, mi clavícula…por favor, que paren ya.

Entro en el quirófano, personas a mí alrededor, noto quemazón en mi brazo y un vacío delicioso; si esto es parecido a la muerte, no duele, pensé más tarde.

Abro los ojos, los vuelvo a cerrar ¿dónde estoy? Hay como personajes de ficción, pitufos azules y seres verdes¡¡ a ver, Carmen , céntrate¡¡ miro otra vez, son enfermeras y médicos… un pasillo, miro al techo, luces ¡¡anda¡¡ cómo en las pelis de Anatomía de Grey¡¡ me transportan, por decir algo, dos chicos que podrían haber sido alumnos míos el año pasado, seguro que han hecho un módulo de esos , llevan cresta.

Ya ha pasado y, por las caras, aunque no me fío, todo bien.

Consulta de Oncología: dos palabras, Quimioterapia y Radioterapia y otra más Herceptín, ese es mi futuro imperfecto durante más o menos un año.

Ocho ciclos de quimioterapia, que quema, marea, duele, atonta, embrutece, ablanda el cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo; altera el carácter, aplasta mi ánimo y restaura mi existencia, todo a la vez. Adiós pelo y posible belleza.

Deterioro corporal y reajuste existencial; sé lo que quiero y quiero VIVIR, que me metan lo que sea y aunque me joda, que haga su trabajo.

Pasan los ciclos, verano, descanso, reencuentros estupendos y vitalizantes y más reajuste existencial, planes de futuro, esta vez de futuro perfecto.

Radioterapia; haces de electrones y de rayos X, partículas invisibles que inciden sobre mi piel, quieta, muuuuy quieta , noto su sonido y me imagino entelequias viajando rápido, rápido hacia mi cuerpo, va entrando en mí y destruyendo residuos indeseables y desahuciables del parabellum.

Acaba todo y empieza todo. Esto te cambia, modifica, recupera tu esencia mental. Piensas, piensas, piensas más que nunca, he aumentado mis sinapsis de un modo poco habitual, me he convertido en otra imagen y esta imagen me gusta me diferencia de antes, soy distinta y seré distinta, el cáncer mi Parabellum me ha marcado a fuego como a una res.

CARMEN FABRE


4 comentarios:

Laura Frost dijo...

Ay, mi niña. ¡¡Qué texto, qué texto!! Y qué fuerza. Te felicito por todo, por tu energía, por tu escritura, por tu valentía... por aferrarte a la vida.
Gracias!!

Emilio Porta dijo...

Hay que ver lo que tienes dentro, qué mente y qué corazón...para ser capaz de superar lo que has superado y, además, escribir, soñar, vivir...Eres acojonante, Carmen, De verdad lo eres. Un beso y todo mi cariño.

(Y el texto, además, esplendida literatura. Esta, ademas, bien agarrada a la vida. Estoy orgulloso de ser tu amigo)

CARMEN dijo...

Gracias, Laura y Emilio.Yo sí que estoy orgullosa y feliz de haberos conocido y de contar con vosotros, es un lujo.

Muchos besos y abrazos¡¡

Frida dijo...

Carmen, ya me pareció sobrecogedor cuando lo leí por primera vez hace algún tiempo, nada comparable a lo que he sentido ahora al leerlo por segunda vez, después de estos meses de conocimiento mutuo y nuestro reciente encuentro en persona. Eres una mujer valiente. Espero que me des la oportunidad de contagiarme de esa valentía que rezuma tu piel. Lo siento, puedo sentirlo incluso con el monitor de por medio.
Un beso muy fuerte.

Publicar un comentario

Gracias por visitarme.