lunes, 15 de octubre de 2012

NADIE SE FIJA EN ELLAS...


Nadie se fija en las sombras, están ahí. Simplemente forman figuras más o menos reconocibles del objeto o ser vivo del que proceden. Ocupan un espacio  en torno a ellos, son siluetas sin volumen y, aparentemente, inofensivas. Hay quien dice haber visto sombras en lugares donde no hay luz y moverse la sombra propia o ajena, como si tuviera vida. Muchas historias se han relatado con las sombras como protagonistas, muchas. Ésta es una de ellas:

“Pablo tenía trece años,  era hijo único y  vivía con sus padres en una casa grande, acogedora y confortable. Hace exactamente nueve  meses su padre le dijo:

-Pablo, mañana por la noche tu madre y yo vamos a cenar a casa de Rosa y Juan, hemos pensado que ya tienes edad suficiente para quedarte solo en casa y que no es necesario ni que vayas con la abuela ni que nadie venga a estar contigo durante unas horas. ¿Qué te parece?

-¡Genial! Ya era hora de que me consideraseis mayor para algo que no sea estudiar o limpiar mi cuarto - dijo Pablo encantado y previendo unas horas de juegos con el ordenador sin el control de sus padres. Por fin podría sacar de su escondite el juego que le había prestado Raúl.

-Te dejaré cena  preparada en la cocina y a las doce en punto a dormir, promételo-continuó su madre.

-De acuerdo, vale, no os pongáis pesados.

Al día siguiente se fueron sus padres  y Pablo se quedó dueño y señor de su casa. Feliz por verse lejos durante un tiempo de la vigilancia paterna.

Cenó lo que le había dejado su madre en la cocina y se fue al salón con su ordenador y el juego. Después de unas dos horas se cansó y puso una película en la tele. Al rato le pesaban los párpados, el sueño reclamaba su porción de vida y se quedó dormido en el sofá.

Notó una mano en el hombro y se despertó asustado. Había alguien delante que no identificó, estaba entre el televisor y él, solo percibía su silueta.

-¿Qué haces levantado todavía? – preguntó la figura.

Pablo se incorporó de golpe emitiendo un grito. La luz dela lámpara  le permitió   reconocer la imagen de su padre.

-¡Eres tú, papá! ¡Qué susto!

- ¿Quién iba a ser? Venga vete a la cama que  ya es muy tarde.

Subió a su habitación, se puso el pijama y apagó la luz. Únicamente entraba al cuarto un resplandor tenue a través de las lamas de la veneciana.

Al cabo de un rato de dar vueltas no lograba conciliar el sueño  y para entretenerse se puso a hacer sombras con sus manos en la pared. En el último trimestre había ido al colegio, para  la función de Navidad, un amigo de la profesora de Plástica y a algunos les había enseñado a hacer con las manos sombras chinescas. Proyectó las imágenes que recordaba: un pato, un perro, un elefante, un burro…

En un momento dado, mientras hacía una mariposa, le pareció que uno de sus dedos se había movido sin su permiso. Observó la sombra de su mano durante un cierto tiempo realizando diversas figuras y no pasó nada. Seguro que su imaginación le había jugado una mala pasada.

Se cansó de jugar  y decidió intentar dormirse pero antes quiso acariciar con sus dedos la sombra que proyectaban. Al instante notó que la sombra  apretaba fuertemente su mano y tiraba de él.

Desde la más profunda oscuridad su propia sombra le había cogido y arrastrado con intensidad hacia la pared introduciéndole en el mundo de las sombras…”

 Desde entonces han transcurrido ya nueve meses. 

CARMEN FABRE

7 comentarios:

Emilio Porta dijo...

Qué bueno, Carmen, qué original y sorprendente...

María Elena dijo...

Se fue al inframundo? Esto tiene que tener una continuación...
Tienes un blog muy bonito, muy elegante. He visto que por ahí debajo figura también el mío entre los que te gusta leer. Gracias!

Mcarmen Fabre dijo...

Gracias Emilio, está puesto hace tiempo en EL TINTERO en NETWRITERS.

Un beso¡¡

Mcarmen Fabre dijo...

Pues se fue al mundo de las smbras.. ¿qué habrá allí?

Un abrazo M.Elena¡¡

Laura Olalla dijo...

PODRÍA INTERPRETARSE DE VARIAS MANERAS, LA SUBJETIVIDAD DE LA MENTE ES ESPLÉNDIDA. ¿LAS SOMBRAS EXISTEN? ¿O LAS INVENTAMOS PARA ATRAER A LA LUZ?. LO QUE ESTÁ CLARO EN TU RELATO ES QUE EL MIEDO APARECE A CUALQUIER EDAD. Y QUE 9 MESES SON LOS QUE EL NEO NATO ESTÁ EN LA SOMBRA ANTES DE LLEGAR AL MUNDO. QUE CADA LECTOR HAGA SU PROPIA INTERPRETACIÓN. ME GUSTA TU ENSOÑACIÓN, AMIGA CARMEN. UN BESO.

Mcarmen Fabre dijo...

Gracias Laura. Muy interesante tu reflexión sobre las sombras.

No sé si sabré ayudarte en lo de tu blog, si quieres mándame un mail a ver.

Un abrazo, amiga.

Mari Carmen Azkona dijo...

Es que las sombras son así, Carmen, algunas tienen miedo a descoserse por temor a no encontrar el camino de regreso, otras van y vienen entre los dos mundos, y otras… otras sencillamente se van. Hasta las sombras buscan su destino… Lo que no sabía, gracias por alertarme, es que tienen el poder de llevarte a su mundo. Lo tendré en cuanta cuando vuelva a jugar con ellas.

Enhorabuena por el texto, Carmen, me gusto cuando lo leí en el Tintero. Me alegro de que lo hayas alojado en el blog para que tod@s puedan disfrutarlo.

Besos y abrazos.

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