-Buenos días, estás especialmente atractiva hoy.
-Gracias, aunque debo acabar de pintarme los labios, he salido con el tiempo justo.
La circulación espantosa, como siempre .El nudo norte de la M-30 cada día es más complicado de cruzar. Enciendo el reproductor, suena Dusty Springfied y su versión de “You don´t own me”.
-¿Por qué pones siempre la misma canción?
-Me gusta y me relaja. ¿Algún problema?
-No, ninguno. ¡Cuidado¡ cerca hay un radar y vas a más velocidad de la permitida.
-Bueno, pues sonrío a ver si salgo mona en la foto. ¡Qué pesado estás , hijo¡
Paro en un semáforo y aprovecho para perfilarme los labios, coloco el retrovisor y me miro.
-Cualquier día tendrás un accidente.
-No, si cuando te pones pelma, te pones, cariño.
Continúo el trayecto hacia mi empresa. Hoy tengo que cerrar una operación especialmente compleja, una herencia de tíos a sobrinos en la que hay que tener en cuenta el dichoso artículo 28 de la Ley Hipotecaria, con algo de suerte el comprador accederá a poner en el contrato de arras que conoce y acepta esa carga. Ya veremos.
-Casi no me haces caso, me tienes abandonado. ¿Por qué no nos vamos de viaje tú y yo en una caravana? He preparado todo, lo tengo ya organizado y en mi memoria. Te prometo rutas excepcionales , cientos de lugares diferentes…ya tengo marcados incluso los hotelitos con encanto en unos parajes increíbles y restaurantes de todo tipo, principalmente románticos, que son los que te gustan.¿Qué te parece?
-Pues que estás loco. ¿Qué me va a parecer? Tengo muchísimo trabajo, además ¿yo en una caravana? Ni loca, vamos, y por otro lado está mi marido y las niñas. No, no es posible.
-Claro, tu trabajo, tu marido, las niñas. ¿Y yo qué?
-¿No irás a ponerte celoso? Ya sabías desde el principio lo que había y que entre tú y yo la relación debe ser así, restringida y limitada.
-Ya, ya lo sé pero siempre espero que algo cambie. En fin.
-Anda despidámonos como siempre, me gusta escuchar tu adiós y llevarme tus palabras para recordarlas durante el día.
-Vale, siempre te sales con la tuya. Ya te las digo:
“Usted ha llegado a su destino”
BIIIIIPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPP¡¡¡
-¡¡¡¡Buenos días , son las siete de la mañana, las seis en Canarias¡¡¡¡¡
Abro los ojos y recuerdo inmediatamente el sueño, sonrío al hacerlo.
Me imagino contándoselo a Laura mi amiga psicoanalista. ¡Una aventura con el GPS¡ ¿Qué interpretación le daría?
Ya en el garaje abro el coche con el mando a distancia, entro, arranco y de pronto oigo:
-Buenos días, estás especialmente atractiva hoy…
CARMEN FABRE



